El interés compuesto es uno de los conceptos más importantes para construir patrimonio a largo plazo. Consiste en generar rentabilidad no solo sobre el dinero que aportas, sino también sobre los beneficios acumulados con el tiempo.
A diferencia del interés simple, donde la rentabilidad se calcula siempre sobre el capital inicial, en el interés compuesto los beneficios se reinvierten y empiezan a generar nuevos beneficios.
Por eso, cuanto más tiempo pasa, mayor puede ser el efecto del crecimiento acumulado.
Imagina que inviertes 1.000 € y obtienes una rentabilidad anual del 8%.
Cada año la rentabilidad se calcula sobre una cantidad mayor.
El tiempo es uno de los factores más importantes. Cuanto antes empiezas a ahorrar o invertir, más años tiene tu dinero para crecer.
El interés compuesto se vuelve todavía más potente cuando haces aportaciones mensuales. Aunque las cantidades sean pequeñas, la constancia puede marcar una gran diferencia con el paso de los años.
Usa nuestra calculadora para estimar cómo podría crecer tu patrimonio con aportaciones mensuales y una rentabilidad anual esperada.
Usar calculadora de interés compuesto →El interés compuesto no es magia, pero puede ser una herramienta muy poderosa cuando se combina con tiempo, constancia y una estrategia de inversión adecuada.
Este contenido es educativo e informativo. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión.