Simula cómo puede crecer tu dinero con el paso del tiempo gracias al interés compuesto.
Esta herramienta ofrece una estimación orientativa. La rentabilidad futura no está garantizada y los resultados no constituyen asesoramiento financiero.
Esta calculadora permite estimar cómo podría evolucionar una inversión con el paso del tiempo teniendo en cuenta un capital inicial, aportaciones mensuales y una rentabilidad anual estimada.
A diferencia del interés simple, donde los rendimientos se calculan únicamente sobre el capital inicial, con el interés compuesto los rendimientos obtenidos se van incorporando al capital y pueden generar nuevos rendimientos en los periodos siguientes.
La rentabilidad utilizada es únicamente una hipótesis matemática. En una inversión real los rendimientos pueden variar de un año a otro y también pueden producirse pérdidas.
Supongamos que comienzas con 1.000 €, aportas 100 € al mes durante 20 años y utilizas una rentabilidad media hipotética del 7 % anual.
| Concepto | Resultado |
|---|---|
| Capital inicial | 1.000 € |
| Aportación mensual | 100 € |
| Tiempo | 20 años |
| Total aportado | 25.000 € |
| Capital final estimado | ≈ 56.131 € |
| Ganancias estimadas | ≈ 31.131 € |
En este ejemplo, más de la mitad del patrimonio final procedería de los rendimientos acumulados y no únicamente del dinero aportado.
La calculadora transforma la rentabilidad anual introducida en una rentabilidad mensual dividiéndola entre 12.
Cada mes aplica esa rentabilidad al capital acumulado y, posteriormente, añade la aportación mensual indicada.
De forma simplificada, el proceso mensual es:
Capital del mes siguiente = Capital actual × (1 + rentabilidad mensual) + aportación mensual
La principal diferencia está en qué capital genera rendimientos.
Con el interés simple, los intereses se calculan únicamente sobre el capital inicial. Con el interés compuesto, los rendimientos acumulados también pasan a formar parte del capital sobre el que se calculan los siguientes rendimientos.
Por eso el tiempo puede tener un efecto muy importante en inversiones a largo plazo.
No existe una rentabilidad futura que pueda conocerse de antemano.
Puedes utilizar varios escenarios para comprender cómo cambia el resultado. Por ejemplo, comparar una hipótesis conservadora, otra intermedia y otra más elevada, siempre teniendo presente que son simulaciones y no predicciones.
Una buena práctica es probar varios porcentajes en lugar de basar tu planificación en un único escenario.
No. El resultado se expresa en euros nominales y no descuenta la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación.
Si quieres analizar ese efecto, puedes utilizar nuestra calculadora de inflación.
No. La simulación no descuenta impuestos, comisiones de gestión, costes de compraventa ni otros gastos asociados a una inversión.
Por este motivo, el resultado real de una inversión puede ser inferior al mostrado por la calculadora.
Cuando el capital inicial es pequeño, las aportaciones periódicas pueden tener un peso muy importante en la construcción del patrimonio.
Por ejemplo, puedes consultar nuestra simulación sobre cuánto podrías tener invirtiendo 200 € al mes.
La herramienta realiza el cálculo mes a mes. Para ello divide la rentabilidad anual introducida entre 12 y aplica esa tasa mensual sobre el capital acumulado.
Sí. Solo tienes que introducir 0 € en el campo de aportación mensual y la calculadora estimará el crecimiento del capital inicial.
Sí. Puedes introducir 0 € como capital inicial y utilizar únicamente aportaciones mensuales.
No. La calculadora realiza una simulación matemática basada en la rentabilidad que introduce el usuario. Las inversiones reales pueden obtener rentabilidades superiores, inferiores o incluso negativas.
Esta versión de la calculadora utiliza una aportación mensual constante. Si tus aportaciones cambian con los años, el resultado real también será diferente.
Cambia el capital inicial, la aportación mensual, la rentabilidad y el horizonte temporal para comprobar cómo afecta cada variable al resultado.
También puedes explorar nuestra guía sobre cuánto podrías tardar en alcanzar 100.000 euros invirtiendo cada mes.